La Oración del Ave María

La oración principal que dirigimos a María, la madre de Jesús, es el Ave María, que originalmente se rezó en latín:

Dios te salve, María, llena eres de gracia,
El Señor es contigo
Bendita eres entre todas las mujeres
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

El Ave María es una oración breve inspirada en textos del Nuevo Testamento. Esto indica que la veneración a María es una práctica tradicional tan antigua como el cristianismo.

La oración es conocida universalmente por su nombre en latín, Ave Maria. En latín, el idioma de los primeros siglos del cristianismo, la palabra Ave significa saludo, por lo que el nombre de la oración es “Saludo a María”, que repite las palabras del ángel Gabriel a María en la anunciación del nacimiento de Jesús, y también el saludo que le dio su pariente Isabel, que recibe a María unos meses después de la visita del ángel.

En el siglo XV, el primer verso de la oración se tradujo al español como “Dios te salve, María, llena eres de gracia”, porque en lugar de la palabra Ave se usó la expresión Salve, que es otro saludo en latín, aunque en español actual Salve por supuesto no es un saludo, y se relaciona más bien con “salvar” y “salvación”, por lo que es extraño rezar: “Dios te salve, María”. Sin embargo, el texto de la oración quedó establecido de esa forma y no se ha corregido, por ejemplo, como:

“Te saludo, María, llena de gracia”, o “Dios te saluda, María, llena de gracia “, ya que el ángel la saluda de parte de Dios.

En otros idiomas, la expresión está claramente traducida, de acuerdo al texto en latín:

El Ave María se divide en dos partes. La primera parte se inspira en las palabras del ángel Gabriel al anunciarle a María la concepción y nacimiento de Jesús:

Dios te salve, María, llena eres de gracia,
El Señor es contigo
(basado en Lc 1:28)

Que significa: te saludo, María, llena del favor de Dios; Dios está contigo.
Y se inspira también en el saludo de su pariente Isabel cuando María la visita poco después:

Bendita eres entre todas las mujeres
Y bendito es el fruto de tu vientre
(basado en Lc 1:42)

La segunda parte de la oración es una invocación de los fieles a María.

Santa María, madre de Dios

Porque María es la madre de Jesús, el Hijo de Dios. Por eso a María desde los primeros tiempos del cristianismo se la llamó madre del Señor (Lc 1:43), expresión que más tarde se hizo equivalente a madre de Dios, como quedó registrado posteriormente al componerse la segunda parte de la oración del Ave María.

A continuación viene una petición para que ella interceda en todo momento ante Jesús por nosotros, como lo hizo en las bodas de Caná cuando intercedió ante su Hijo por los novios que se habían quedado sin vino en su fiesta de matrimonio (Jn 2:1-12).

Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Como se puede apreciar, la oración del Ave María está inspirada en textos bíblicos. El Ave María es una de las oraciones más respetadas en la tradición cristiana, usándose como una forma de meditación, sobre todo en la oración del Rosario. El Ave María es, a la vez, una manera de honrar a la madre de Jesús como modelo de fe para nuestra vida.